"La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente." Albert Camus.
El fracaso, sea personal, profesional o incluso espiritual, es necesario para la expansión de la persona. Aporta un crecimiento interior y un sinfín de recompensas psíquicas. Nunca lamentes tu pasado, acéptalo como el maestro que es.
El éxito externo no significa nada a no ser que tengas éxito interno.
¿Cómo argumentas un caso cuando estás ante el tribunal? Aportando pruebas persuasivas.
Sólo cuando domines el arte de amarte a ti mismo podrás amar de verdad a los demás. Sólo abriendo tu corazón podrás llegar al corazón de los demás.
Carl Jung escribió: "la visión sólo llega a ser clara cuando uno puede mirarse el corazón. El que mira hacia afuera, sueña; el que mira hacia dentro, despierta".
Si cuidas de tu mente, si la nutres y la cultivas como si fuera un fértil jardín, florecerá más allá de tus expectativas. Pero si dejas que la maleza arraigue, nunca podrás alcanzar la paz de espíritu y la armonía interna. Fíjate en los residuos tóxicos que la mayoría de la gente mete en el fértil jardín de su mente, preocupaciones, ansiedades, la nostalgia del pasado, los cálculos sobre el futuro y los miedos que ellos mismos alimentan y que pueden destrozar el mundo interior de cualquier persona. Para vivir una vida de máxima plenitud hay que montar guardia y dejar que entre en tu jardín sólo la información más selecta. No puedes permitirte el lujo de un pensamiento negativo, ni uno solo.
Los sabios me enseñaron que en un día normal la persona normal tiene unos sesenta mil pensamientos, 99 por ciento son exactamente igual que el día anterior. Es la tiranía del pensamiento empobrecido. La gente que piensa lo mismo todos los días, cosas negativas en su mayoría, han caído en malos hábitos mentales. En vez de concentrarse en las cosas buenas y pensar en cómo hacer que todo sea mejor, son cautivos de sus respectivos pasados. Unos se preocupan de fracasos sociales o problemas financieros. Otros se lamentan de sus infancias. Otros, en fin, se preocupan de asuntos más insignificantes: el modo en que un dependiente los ha tratado o el comentario malicioso de un compañero de trabajo.
Cuando te dedicas a transformar tu mundo interior, tu vida pasa rápidamente del reino de lo ordinario al de lo extraordinario.
Todos tenemos el poder de determinar en qué cosa vamos a pensar en un momento dado. No importa lo que te ocurra en la vida, porque tienes la capacidad de elegir tu reacción.
Cuando consigas arraigar el hábito de buscar lo positivo en cada circunstancia, tu vida pasará a sus dimensiones superiores. Es una de las más importantes leyes naturales.
El mundo exterior refleja el estado del mundo interior.
Controlando los pensamientos y la manera de reaccionar a los acontecimientos de la vida, uno empieza a controlar su destino.
Te sugiero que no juzgues los hechos como positivos o negativos. Limítate a experimentarlos, festejarlos y aprender de ellos. En todo hay una lección que aprender. Estas pequeñas lecciones estimulan tu mundo interior y exterior.
Para liberar todo el potencial de tu mente, tu cuerpo y tu alma, primero debes expandir tu imaginación. Verás, las cosas son creadas dos veces: primero en el taller de la mente y después en la realidad.
Winston Churchill dijo: "el precio de la grandeza es la responsabilidad sobre cada uno de tus pensamientos".
No tienes que obsesionarte por los resultados. Disfruta del proceso del crecimiento personal. Parece irónico, pero cuanto menos pienses en el resultado final, más rápido se producirá éste.
Ten paciencia y vive en la conciencia de que todo lo que buscas llegará tarde o temprano si te preparas debidamente.
La concentración es la base del dominio de la mente.
A fin de liberar el poder de la mente, primero tienes que ser capaz de domarla y hacer que se concentre en la tarea que tienes entre manos.
El secreto de la felicidad es simple: averigua qué es lo que te gusta hacer y dirige todas tus energías en esa dirección.
Las preocupaciones hacen que tu preciosa energía mental tenga fugas, igual que el aire al escaparse de un neumático. Al final te quedas sin energía. Toda tu creatividad, tu optimismo y tu motivación han desaparecido, dejándote exhausto.
Tómate tiempo para reflexionar. Descubre tu verdadera razón de vivir y luego ten el valor necesario para afrontarla.
Decir que no tienes tiempo para mejorar tus pensamientos es como decir que no tienes tiempo para echar gasolina porque estás demasiado ocupado conduciendo.
Corazón de la Rosa - Técnica para dominar la mente, especialmente útil para librar a la mente de las preocupaciones y demás influencias negativas; basado en Pensamiento Opuesto: cuando un pensamiento indeseable ocupe el punto focal de tu mente, sustitúyelo de inmediato por un pensamiento ejemplar. Una idea preocupante es como un embrión, primero es pequeña pero luego crece y crece, hasta que asume una vida propia.
Pensamiento Opuesto: Supongamos que has tenido un día horrible en el tribunal. El juez no coincide con tu interpretación de la ley y tu cliente está más que enfadado con tu actuación. Llegas a casa y te derrumbas en un sillón, de muy mal humor. El primer paso es darse cuenta de que tienes esos pensamientos pesimistas. El autoconocimiento es el primer paso hacia el autodominio. El segundo paso consiste en comprender que con la misma facilidad que has dejado entrar en tu mente esos pensamientos pesimistas, puedes reemplazarlos por pensamientos alegres. Piensa en lo contrario. Concéntrate en ser alegre y activo. Siente que eres feliz. Puede que incluso empieces a sonreír. Mueve tu cuerpo como cuando estás contento y entusiasmado. Siéntate erguido, respira profundamente y dirige el poder de tu mente hacia pensamientos positivos. En cuestión de minutos notarás una clara diferencia en tu estado de ánimo. Es más, si sigues practicando el Pensamiento Opuesto y lo aplicas a cada pensamiento negativo que acuda a tu mente, dentro de unas semanas verás que ya no tienen ningún poder sobre ella.
Secreto del lago - Técnica para manifestar sus deseos: Debes emplear un rato cada día, aunque sean sólo unos minutos, para practicar la visión creativa. Imagínate cómo te gustaría ser.